La valla que separa Marruecos de Melilla pasa por un campo de golf.
El Mundo,
en el pie de foto, lamentaba la indiferencia de los jugadores ante el
drama humano de los inmigrantes encaramados. “El periodismo solo es
verdaderamente superficial cuando flirtea
de profundis”, escribe hoy
Arcadi Espada.
Y pone como ejemplo al redactor del pie, por suponer algo que no podía
saber. Finísima observación. Pero Arcadi sería más creíble si también
denunciara los flirteos de El Mundo -auténticas fijaciones- con los
supuestos derechos a eliminar humanos no nacidos y llamar matrimonio a
cualquier cosa.