En tres ocasiones vino con su esposa a nuestro país, en busca del sol
mediterráneo, cuando todavía sus obras no se habían traducido al
castellano. Ahora se pasea por las librerías españolas como Pedro por su
casa, y te da la oportunidad de contar su apasionada vida ante públicos
siempre agradecidos, de Bilbao a Murcia, de Madrid a Sevilla, prestando
tu voz a sus magníficas palabras.