miércoles, 29 de abril de 2015

Diego Domingo con J. Llobell

 
Algo suena muy bien cuando entras en casa. Es la música y la voz de Diego Domingo en su último trabajo: Empezar de nuevo. Después de Pase lo que pase y de Colores, el cantautor burgalés nos entrega su tercer disco, producido en Audiolines por Josep Llobell. y asesorado nada menos que por Yeon-Kyung Oh.
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Diego nos explica que en cada una de las 12 canciones trata un tema diferente: una jornada habitual de trabajo, una reflexión política, las dificultades del día a día, la alegría de estar vivo y de esperar un hijo, la educación, la presencia de Dios, la crisis, los desahucios…
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Diego nos sorprende por su calidad humana y por sus letras, en la estela de Serrat y Sabina. “Siempre he intentado decir algo más, aportar mi granito de arena al mundo de la canción de autor”. Y realmente lo consigue, hasta el punto de que la letra puede funcionar con independencia de la música, pues es poesía con quilates. Reconoce que “la música es una carrera a largo plazo cuando no tienes padrino”, pero se sabe afortunado porque su trabajo -profesor de Música en un buen colegio de Barcelona- le permite componer con libertad y sin prisas.
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Metido en campaña, Diego ha presentado Empezar de nuevo en la sala Búho Real (Madrid), y lo hará el 13 de junio en Luz de Gas (Barcelona), a las 21:00 hs.
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martes, 21 de abril de 2015

¡Bravo, Nico!


En enero lanzó la jabalina a más de 73 metros y pulverizó varios récords de España.
Todo empezó cuando su padre –récord navarro júnior de 400 m.- le llevó un día, siendo niño, a una pista de atletismo.
Ahora Nicolás Quijera, 18 años, navarrico, ávido lector, estudia 1º de Economics, Leadership & Governance, va sacando sobresalientes y dedica 3 horas diarias a entrenar, de lunes a sábados. Le veremos en las Olimpíadas.

jueves, 16 de abril de 2015

Tres Consejeros



Este pequeño libro, con diseño de Ángel Fuertes, es un ameno paseo por los textos de tres maestros indiscutibles en el arte de vivir y educar.

Si Confucio y Aristóteles levantaran la cabeza, se quedarían sorprendidos por la vigencia actual de sus ideas, y también por el desconocido con quien comparten portada. Pero al leer a Chesterton descubrirían, detrás de su simpática fachada de gordo feliz, un genio comparable a los mejores, que dice por ejemplo:
 
*     “El secreto de la vida está en la risa y en la humildad”. “El hombre está hecho para dudar de sí mismo, no para dudar de la verdad, y hoy se han invertido los términos”. “El primer deber de un hombre enamorado es comportarse como un idiota”. “Los que hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen”.
 
*     ¿Y qué nos dice Confucio? Que “solo hay dos caminos: la benevolencia y el egoísmo”; que “la mejor educación consiste en sacar brillo a la virtud”; que “los gobernantes antiguos que querían mejorar el mundo ponían antes orden en su reino; para poner orden en su reino ponían antes orden en su casa; pero antes de poner orden en su casa se perfeccionaban ellos mismos; y para perfeccionarse a sí mismos rectificaban su corazón”.
 
*     De Aristóteles, principal discípulo de Platón, preceptor de Alejandro Magno, me limito a citar su Ética a Nicómaco, sabiendo que todo lo que se diga de esa obra es poco, pues está entre los pilares esenciales de Europa. La selección incluye textos de todos sus capítulos: la felicidad, la amistad, la responsabilidad moral, la virtud, la justicia, la prudencia, la fortaleza, la valentía, la templanza, la función educativa de las leyes…
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sábado, 28 de marzo de 2015

La Pasión de Langlois


 
Ediciones Rialp acaba de reeditar el Libro de la Pasión, de Ibáñez-Langlois. La poesía de este sacerdote chileno es excelente, y la elegancia de la nueva edición hace justicia a un texto con vocación de clásico, donde el largo versículo tiende a ser narrativo, retrata a los personajes, sirve a los diálogos y monólogos, reproduce cartas, edictos, informes secretos…
 
Ceñido a la narración evangélica, Ibáñez-Langlois recrea los últimos días terrenos de Jesucristo con un derroche de imaginación, musicalidad, ironía y sentimiento. Poesía inteligente para entender y saborear los hechos más determinantes de la historia humana.
 

miércoles, 25 de marzo de 2015

Edith en el Airbus












A las 11 Marta me pregunta por qué: por qué tiene cáncer su tía, por qué tiene que morirse. A las 12 me entero del lamentable accidente en el que han perdido la vida 150 personas que viajaban en un Airbus estrellado en los Alpes franceses. Por asociación de ideas me acuerdo de un detalle de la vida de Edith Stein que me impresionó. En 1914, siendo atea, estudiaba Filosofía en Gotinga cuando estalló la Gran Guerra. Su amigo Adolf Reinach, también ateo, recién casado, fue llamado a filas. Y en las trincheras, en medio de aquel infierno iluminado por la condescendencia del sol, la búsqueda de sentido le lleva a la fe cristiana.

Mientras Edith sirve como enfermera con la Cruz Roja, conoce la noticia de que Reinach ha muerto. Sin demora, toma un tren a Friburgo para asistir al funeral y consolar a su amiga Ana. Pero allí, la entereza de la joven viuda, su confianza serena en que su marido está gozando de la paz y la luz de Dios, hablan a Edith del poder de Cristo sobre la muerte. Hubiera sido comprensible la rebelión de Ana ante la desgracia que destruía su vida, y Edith hubiera considerado normal encontrarla abatida o crispada. Pero se encontró con algo totalmente inesperado: una paz que sólo podía tener un origen muy superior a todo lo humano.

“Allí encontré por primera vez la Cruz y el poder divino que comunica a los que la llevan. Fue mi primer vislumbre de la Iglesia, nacida de la Pasión redentora de Cristo, de su victoria sobre la mordedura de la muerte. En esos momentos mi incredulidad se derrumbó, y el judaísmo palideció ante la aurora de Cristo: Cristo en el misterio de la Cruz”.
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sábado, 21 de marzo de 2015

Las carreras de Miguel


Me dice que no podrá asistir un día a clase, pues debe cubrir como periodista los test de Fórmula 1 en Jerez. De todas las razones que me han dado durante décadas para justificar una falta, es sin duda la más increíble. Pero a los cuatro días te lo encuentras en esta foto con el excampeón del mundo Niki Lauda, en la contra del Diario de Navarra, donde es entrevistado por un Carlos Lipúzcoa que no sale de su asombro y empieza con este párrafo:

“Con solo 18 años, ya se ha codeado con la élite del periodismo deportivo en los entrenamientos de la Fórmula 1 que se celebraron en febrero en el circuito de Jerez, donde acudió acreditado por la web Laf1.es y tuvo la oportunidad de asistir a las ruedas de prensa de Raikkonen, Vettel, Button o Adrian Newey. Miguel Carricas Laspalas (Pamplona, 1996), estudiante de un grado en Economics, Leadership and Governance en la Universidad de Navarra, aspira a hacerse un hueco en el competitivo mundo de la información especializada del motor, dedicación que pretende compatibilizar con su sueño de convertirse en diplomático. “Son dos ocupaciones muy distintas, pero ambas me apasionan. Estoy seguro de poder lograrlo a base de dedicación”, afirma con sorprendente determinación”.
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domingo, 15 de marzo de 2015

Pérez y Einstein


Si lees las entrevistas a Pérez-Reverte puedes constatar que se le acabó el discurso hace muchos años: el mundo se divide en buenos (él y cuatro más) y malos (los curas). De ahí no le sacas. Pero esa especie de fijación masónica da titulares y vende, que es lo que importa.

Rectificar es de sabios, y Einstein lo era. En la revista Time escribió el 23 de diciembre de 1940: "Cuando llegó la revolución [nazi] a Alemania, miré con esperanza a las Universidades, pues siempre se habían sentido orgullosas de defender la verdad. Pero las Universidades fueron acalladas. Entonces miré a los grandes editores de periódicos, que proclamaban su amor a la libertad en ardientes editoriales. Pero también ellos fueron reducidos al silencio, ahogados a la vuelta de pocas semanas. Solo la Iglesia permaneció de pie y firme para hacer frente a las campañas de Hitler para suprimir la verdad. Antes no había sentido ningún interés por la Iglesia, pero ahora siento por ella un gran afecto y admiración, porque solo ella ha tenido la valentía y obstinación de sostener la verdad intelectual y la libertad moral. Debo confesar que lo que antes despreciaba, ahora lo alabo incondicionalmente".
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