viernes, 17 de noviembre de 2017

Christian Bobin, Resucitar


Un aplauso cerrado a Ediciones Encuentro por publicar a este francés genial e inclasificable. A los textos me remito.

Hace tiempo que aparecieron las primeras fisuras en el dique. En principio, pasaron inadvertidas, después se agrandaron. Ahora el dique ha cedido y un torrente de fango invade el mundo. Estamos solo al comienzo. Todo el mal que es posible imaginar se hará real. Un mar de fondo sobre el que nadie tiene control. Hay quienes disfrutan con el, bamboleándose como corchos que flotan sobre aguas fecales. Pasará tiempo antes de que se invierta este movimiento. Habrá un renacimiento, es verdad, pero ni vosotros ni yo lo veremos. Pág. 54

La tierra se llena de una nueva raza de hombres a la vez instruidos y analfabetos, hombres que controlan los ordenadores y ya no comprenden para nada a las almas, que llegan incluso a olvidar lo que una palabra como esa pudo designar en otro tiempo. Cuando, pese a todo, alguna cosa de la vida les afecta –un duelo o una ruptura-, esas personas se encuentran más desprovistas que los recién nacidos. En esos momentos, les haría falta hablar una lengua que ya no está en vigor, mucho más sutil que el dialecto informático.  61

En el mismo momento en que perdemos algo material, una moneda de oro cae en la hucha de la Pobreza. 69

Qué sabiduría la de los cuentos, en los que hay que guardarse de abrir una puerta prohibida o de probar un fruto demasiado rojo: hay gestos aparentemente sin importancia que, por encima de cualquier otra cosa, no hay que hacer, so pena de perder algo más que la vida. 87-88

Busco la plenitud de una vida tan límpida que nada pueda perturbarla, ni siquiera la vista de este mundo muerto. Busco algo así porque ya lo entreví en la infancia y lo he visto más tarde en esta vida agarrotada que llamamos vida de “adulto”. 91

A cada instante, algo viene a socorrernos. 106

He apostado todo mi ser por un amor que no puede entrar en este mundo aun cuando ilumina cada uno de sus detalles. 121

J. ha llegado a ser un intelectual, es decir, alguien al que su propia inteligencia le impide pensar. 133

Los recién nacidos tienen cautivo a Dios dentro de sus pequeños puños cerrados. 150

He quitado de mi vida muchas cosas inútiles y Dios se ha acercado a ver lo que pasaba. 154

El ceremonial en torno a la comida siempre me ha agobiado, y no sé por qué vulgar herejía se les ofrece a un asado o a un vino un homenaje que solo un dios amoroso debería inspirar legítimamente. Hay algo que repugna en esos rostros inclinados con recogimiento sobre algo que, a fin de cuentas, es solo carne muerta o zumo de uva envejecido, como si se tratara de reliquias de un santo con un secreto poder. 156-7

Desde siempre, he multiplicado los trucos para no traicionar mi ausencia de un mundo del que nunca he comprendido ni los asuntos en que se afana ni los placeres en los que descansa. A veces, intento aprender esa lengua extranjera que casi todos hablan. Solo lo consigo por momentos. Este sentimiento mío acerca del mundo, es muy viejo. Procede, sin duda, de la lejana infancia. Tuve que renunciar a aprender algo que ya no se puede aprender más tarde. Ignoro si se trata de una gracia o de una incapacidad. Solo sé que me resulta imposible vivir en un mundo en el que no creo. 159-160

Hoy, mi padre, recientemente desaparecido, ha estado todo el tiempo a mi lado. Lo mismo que yo, no ha hecho nada en todo el día. Sonreía, eso es todo. 162

A veces, quisiera entrar en alguna casa, al azar, sentarme en la cocina y preguntar a sus moradores de qué tienen miedo, qué esperan, y si comprenden algo de nuestra presencia común en la tierra. 163

Mi mesa de trabajo está frente al abedul y el abedul está frente a Dios. Intento colocar mis palabras en esa línea que dibujan los tres. 164

Al final, nunca podremos formular nada seriamente –quiero decir, algo verificable- acerca de la vida o de la muerte, suponiendo que sean cosas distintas. En toda nuestra vida, no encontraremos la verdad –pero quién sabe si, buscándola a pesar de todo, no se acercará ella a nosotros, enternecida por nuestros esfuerzos. 167

Los muertos no saben que están muertos, pero tampoco los vivos saben que están vivos. Nadie sabe gran cosa. 167
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martes, 14 de noviembre de 2017

Sócrates en noviembre



En este mes de los difuntos uno se acuerda de Sócrates, claro. Por Platón y Jenofonte, sus más aventajados discípulos, conocemos la defensa del maestro en el célebre juicio que le condenó a beber la cicuta. Ediciones Rialp ha tenido el acierto de reunir ambas joyas en un volumen bien anotado, pequeño y elegante.

Las dos Apologías tienen en común el planteamiento brillante y ameno de cuestiones tan fundamentales como el respeto a la conciencia, la obediencia a las leyes, la práctica de la virtud y la reflexión sobre la muerte. Asuntos de máxima relevancia en cualquier época, porque tocan la esencia de la condición humana. Si la Apología de Platón es breve, la escrita por Jenofonte son apenas veinte páginas que se saborean serenamente en menos de una hora. Nadie podrá decir que no tiene tiempo para esta lectura, y dudo que deje indiferente a algún lector. Como botón de muestra, las últimas palabras de Sócrates a sus jueces: “Bien, ha llegado la hora de marcharnos. Yo para morir, vosotros para vivir. Entre vosotros y yo, ¿quién sale ganando? Esto nadie lo sabe, solo Dios”.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Chesterton en Santander











Boina sobre Cantabria y sobre el escritor. Lluvia benéfica también de ideas, pues Chesterton está en la Librería Estvdio, que celebra sus primeros 70 años. Gracias a Alfredo, que gestiona y ata todo en corto: la sala, la prensa, la radio, la asistencia... Gracias a Fernando García-Barredo y a Luis. Una estupenda ocasión para dar un paseo por la bahía y estar con los amigos del norte: Antonio, Fernando y Nieves, Javier y Paco, Emilio y Quique, Leticia, los Revuelta...


viernes, 27 de octubre de 2017

Gloria


SI no sabe de ti, mi alma no sabe,
acostumbrada al páramo sombrío,
donde estaban tu casa y esas rosas
y la luz que encendías a la noche;
la casa que jamás me abrió sus puertas,
pero sus rosas y su luz bastaban,
para saber de ti, de luz y rosas.




Julio Martínez Mesanza, director del Instituto Cervantes en cinco países, ha ganado el Premio Nacional de Poesía por su obra Gloria, publicada en la prestigiosa Colección Adonáis (Rialp).

Poeta de la generación de los ochenta, Mesanza cultiva en endecasílabos blancos una poesía intensa, inteligente y culta, que bucea en el misterio humano y divino que nos constituye. Dos pilares son esenciales en su obra: uno es la tradición literaria, con Borges, Claudel, el romancero, Lorca, la poesía intimista de Lope...; otro es la Biblia, en especial el Génesis, los Salmos y profetas como Isaías.

UNA madona de van eyck y el niño,
que miran desde el tiempo de la gracia, 
ese claro en el cielo incomprensible,
que dice imagen, gloria y semejanza.

Carmelo Guillén me explica que el mundo del poeta, cargado de iglesias, santos o advocaciones marianas, al mismo tiempo está repleto de vencidos, desertores o traidores; un mundo —reflejo de Occidente— regido por la ley de la fuerza, en el que impera el orgullo, la mentira, la tristeza o la usurpación, y que prescinde de sus raíces espirituales; un mundo, en fin, necesitado de redención, mesura y amor. Después añade que JMM es uno de esos autores que saben a verdad, sin complejos a la hora de exaltar las cualidades que enaltecen al hombre, sobre todo el honor, la libertad y la fe. 

jueves, 12 de octubre de 2017

Roger Scruton




La búsqueda de la belleza hace del mundo nuestro hogar, amplía nuestras alegrías y consuela nuestras penas. 

El relativismo es el primer refugio de los canallas.

Un filósofo que diga “no hay verdades, solo opiniones”, se arriesga a que le pregunten: “¿Eso es una verdad o una opinión?”.

Una sociedad libre es una comunidad de seres responsables, unidos por la benevolencia y las obligaciones del amor familiar.

El matrimonio no existe para beneficio de la presente generación, sino de la siguiente. 

El vino no solo es un objeto de placer, sino de conocimiento.

La belleza está amenazada por el culto a la fealdad en el arte, y por el culto a lo útil en la vida ordinaria. 

Para ser original, un artista también debe pertenecer a la tradición de la que parte. 

Ser impopular nunca es fácil, aunque serlo por una buena causa es una garantía frente a la desesperación. 

La música es el ejemplo perfecto de algo que está en este mundo pero que no es de este mundo.

Cuando los políticos fallan, sus esfuerzos no se dirigen a cambiar, sino a cambiar la creencia de la gente de que ellos han fallado.

En ausencia de una religión organizada, el único vehículo de redención es el arte.

El feísmo convirtió el arte en una broma que hace ya tiempo dejó de tener gracia.

Los grandes artistas del pasado sabían que la vida está llena de sufrimiento, pero tenían un remedio: la belleza. 

La obra de arte bella trae consuelo en la tristeza, afirmación en la alegría, y muestra que la vida vale la pena. 

Nuestras instituciones docentes han dejado de salvaguardar la cultura, al tiempo que la vida pública se ha imbecilizado de forma deliberada.  

La oración y la penitencia se han interrumpido, pero no olvidado. Así que la vida ética sigue siendo posible para quienes deseen recuperarla en las catacumbas de la alta cultura. 

Confucio no ofrecía una filosofía, pero nos animaba a vivir como si nuestros actos tuvieran consecuencias eternas.
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domingo, 1 de octubre de 2017

Rebelión en la Granja


Inquietante similitud entre lo que ocurre en el Nordeste y en Animal Farm, donde los cerdos convierten a la mitad del personal en tontos útiles.

martes, 26 de septiembre de 2017

También Serrat



La posverdad catalana nos descubre ahora que Serrat ha sido criptofascista durante medio siglo. Mientras me recupero, leo a Edurne Uriarte y no me resisto a transcribir dos párrafos de su columna en ABC:

ESPAÑOLES QUE NO FACHAS
JOSÉ Luis Rebordinos, director del Festival de Cine de San Sebastián, defendió hace unos días el punto de vista humorístico de la película Fe de etarras afirmando sobre ETA que «por supuesto que hablamos de una banda fascista y asesina». Pues no, además de banda asesina, ETA es ultranacionalista y comunista, pero no fascista, rasgo ideológico que nunca estuvo en su ideario. Pero vivimos en un país en el que hay que recordar este dato tan conocido una y otra vez, porque la izquierda ha impuesto determinada lectura manipulada de la realidad según la cual no sólo el comunismo es estupendo o no existe la xenofobia en el nacionalismo catalán o vasco, sino que todo lo que no les gusta es fascista, aunque sea abiertamente ultraizquierdista como es el caso de ETA.

En ese ambiente falsificado durante décadas se moviliza estos días la sociedad civil española en contra del golpe independentista. Y por eso alguno de los vídeos que circulan por las redes sociales clarifica que los contrarios al referéndum ilegal y partidarios de nuestro sistema democrático y descentralizado y de la unidad de España no somos «fachas», sino españoles. Y hay que perder el tiempo explicando esta obviedad porque llevamos décadas de adoctrinamiento ideológico, según el cual los nacionalismos extremistas como el catalán que acaba de saltarse todos los procedimientos democráticos y legales son «progresistas», mientras que el nacionalismo español democrático y defensor de uno de los Estados más descentralizados del mundo es «facha».