martes, 22 de mayo de 2018

El alma del mundo


Rialp apuesta por Scruton y acierta.

A Roger Scruton (1944) le apasionan el arte, la música, la filosofía, la religión, la política, la universidad, la biología, la neurociencia… Su enorme cultura le permite ser muy crítico con las modas y los tópicos intelectuales, y su brillantez oral y escrita le ha convertido en referencia intelectual obligada. 

En El alma del mundo sostiene que hay dos formas de abordar la realidad: desde la física y desde el sentido. Y argumenta que ni la ciencia, ni la música, ni la arquitectura, ni una simple sonrisa se explican por su base material. Aun cuando alcanzáramos la ciencia total de las causas, todavía necesitaríamos buscar el sentido de la vida, de la muerte y del mundo en su conjunto. Intuimos entonces un Creador, fuente de todo sentido, que ha de ser una persona con quien podamos relacionarnos. 

Más convincente nos parece Scruton cuando despeja la vía hacia Dios, y menos cuando llega a la meta, en la que tampoco se detiene mucho. Pero la fuerza y el interés de esta obra están precisamente en la bien argumentada defensa del pensamiento humanístico y de la verosimilitud de la fe, frente al craso positivismo que tantas veces se da por incontestable. Se trata de un empeño intelectual de Scruton a lo largo de muchos años. Por eso estas páginas son también una buena manera de entrar en contacto con un autor al que interesa conocer. 
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