Diego “estaba enojado con Dios porque se llevó a mi
mamá”. Pero el domingo charló con el Papa, antes de jugar en el estadio olímpico
de Roma el primer Partido Interreligioso por la
Paz. Y algo cambió en su interior: "Me
encontré un hombre humano, que no me hizo besar el anillo y me dio un abrazo, como si me lo hubiese dado mi viejo".
La realidad nos sobrepasa. Por eso, todo lo que decimos sobre ella son metáforas: los mitos platónicos y las historias de Hollywood, los blogs y las novelas, la prensa y los libros de texto... En este blog propondré una metáfora cada semana. Más o menos.